Agua mineral, el producto natural por excelencia

8/10/2008

La singularidad del agua mineral, los requisitos legales para ser reconocida como tal, los diferentes tipos de aguas o su importancia en la salud han sido algunos de los temas desarrollados a lo largo de la presentación del Libro Blanco de las Aguas Envasadas, una recopilación de todo lo que hay que saber sobre este producto natural que ha publicado la Asociación Nacional de Empresas de Agua de Bebida Envasadas (ANEABE).

Para informar de todos los aspectos que se desarrollan en el Libro, han participado Irene Zafra y Josep Albert, Secretaria General y Vicepresidente de ANEABE, respectivamente; Francisco Maraver, profesor titular de la cátedra de Hidrología Médica de la Universidad Complutense, y Jesús Román Martínez, presidente de la Sociedad Española de Dietética y CC de la Alimentación.

“Las aguas minerales son siempre de origen subterráneo, sanas en origen y tienen una composición química constante, que es el resultado de un lento equilibrio entre el agua infiltrada y los minerales que conforman las rocas, en función de un tiempo y una temperatura de contacto que dependen de la profundidad. Son, en definitiva, un producto natural, sin tratamiento alguno”, ha señalado Josep Albert. Hizo referencia también a los estrictos controles de calidad y seguridad a los que se somete, “de acuerdo con una legislación específica muy precisa y rigurosa, ya que se trata de un producto que debe llegar al consumidor en su estado de pureza original”.

Compromiso medioambiental

Irene Zafra destacó el compromiso de la industria envasadora con el medio ambiente, “siendo los impulsores de la creación de ECOEMBALAJES, hace diez años”, y el esfuerzo que están llevando a cabo en la reducción del peso de los envases, “un 40% en los últimos años”. Según Zafra, el sector recicla un 40% más de lo que marca la directiva europea y da empleo directo a 4.500 personas.
“Pero, además, – ha manifestado- realizamos un gran esfuerzo medioambiental para preservar el equilibrio natural de los manantiales y protegerles de cualquier posible contaminación, desarrollando una correcta gestión del perímetro del acuífero, que no ha de tener ninguna actividad que pueda provocar contaminación. Igualmente, se controla el volumen de agua subterránea, de manera que el tiempo de permanencia del agua en el subsuelo sea siempre el mismo”
Se refirió también al etiquetado como una referencia obligatoria que nos permite conocer la procedencia del agua que estamos bebiendo y en donde se incluyen recomendaciones de consumo y almacenamiento. “Esto es muy importante, ya que el agua es un producto vivo y natural que requiere una conservación adecuada que le preserve de las temperaturas elevadas, la humedad, la luz solar y los olores agresivos. Además, hay que educar al consumidor para que exija en restaurantes y bares que la botella se abra en su presencia, para evitar que le den una botella rellenada”.

Un nutriente esencial

“El agua es un nutriente esencial para nuestro organismo y el agua mineral ofrece un valor añadido cada vez más valorado por el consumidor”, ha afirmado Jesús Román Martínez. Para el profesor, la calidad del agua mineral tiene que tener una revalorización, porque es necesaria en la dieta ya que aporta una composición constante y específica, “además de aportar otra ventaja añadida, la de estar envasada, lo que nos permite tener un control exhaustivo del agua que ingerimos y que necesitamos para mantenernos debidamente hidratados”.
Por último, a las variedades de aguas minerales y su origen balneario se refirió el Profesor Maraver, quien dejó claro que hoy podemos beber agua mineral gracias a la demanda de los asiduos a los centros balnearios de principios de siglo que quisieron seguir beneficiándose de las aguas mineromedicinales en sus propias casas.”Se vendieron primero en farmacias y acabaron convirtiéndose en un bien de consumo que se vende en establecimientos de alimentación”.

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