El agua, un nutriente esencial para la vida

4/04/2008

Ayer, en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, se dieron cita importantes expertos en diferentes materias para analizar la importancia del agua como elemento esencial para la vida, la necesidad de estar hidratados para sentirnos bien y el papel de la alimentación y la bebida en la hidratación. La jornada, bajo el nombre de El agua, un nutriente esencial para la vida: hidratación, bienestar y salud, ha tenido lugar en torno a los beneficios del agua en materia de salud que se enmarca dentro de la programación y encuentros paralelos de la Tribuna del Agua de Expo Zaragoza 2008.

El acto fue presentado por la Concejala de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Zaragoza, Dña. Pilar Alcocer; el director General de Salud Pública del Gobierno de Aragón, D. Francisco Javier Falo, y el Director General de Alimentación del Gobierno de Aragón, D. Ramón Iglesias, y a lo largo de la jornada, muchas fueron las conclusiones a destacar.

Mejor, con agua mineral

Sobre la importancia de la hidratación durante el embarazo y la lactancia, la Dra. Carmen Gómez Candela, Jefa de la Unidad de Nutrición y Dietética del Hospital La Paz, de Madrid, señaló que estar bien hidratada durante el embarazo favorece el aumento de peso del nonato y la calidad y cantidad de la leche. “Por lo tanto, durante estos periodos aumentan las necesidades de agua, siendo de 3,7 litros la cantidad recomendada en el embarazo, y de 3,8 litros en el periodo de lactancia”. Por último, recalcó que “es mucho mejor consumir aguas minerales, por su garantía de calidad y por su aporte en minerales, fundamentalmente con contenidos medios en bicarbonato y en calcio, con poco contenido en sodio y algo de magnesio”.

El Dr. Francisco Maraver, de la Escuela Profesional de Hidrología Médica de la Universidad Complutense de Madrid, destacó la importancia de las aguas minerales envasadas y su procedencia como resultado del requerimiento de los usuarios de balnearios en el siglo XIX de poder llevarse a casa las aguas minero medicinales que tomaban en esos centros. Para el Dr. Maraver, “el agua envasada es una garantía de salud que mantiene constante su composición y que ofrece una gran variedad en sales minerales con efectos beneficiosos en determinadas dolencias”.

Para el profesor Dr. Abel Mariné, Catedrático de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona, “entre las funciones del agua en el organismo están las de transportar minerales, servir de vía para la eliminación de toxinas, regular la temperatura corporal y colaborar en el proceso digestivo…. Siendo recomendable el consumo de 20/40 mililitros por kilo de peso”. Afirmó que la mejor forma de parar la sed es con la ingesta de agua y que cuando se toma agua “tomamos algo más, ya que ingerimos los minerales que en ella se encuentran y que permiten clasificar las aguas según su composición”.

Según manifestó en su intervención la Dra. Isabel Polanco, Jefa del Servicio de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital La Paz, de Madrid, “el agua no sólo es esencial para la vida, sino para la calidad de vida” y destacó la importancia de la hidratación en el lactante y en la infancia, una etapa en la que cuando tienen sensación de sed ya tienen un alto grado de deshidratación. “Es importante –afirmó- que el niño beba dos litros de agua al día y educarles con el ejemplo en la necesidad de beber agua, fundamentalmente, cuando hacen ejercicio”.

La hidratación en la vejez

Otra de las etapas de la vida en las que la hidratación juega un papel de importancia es en la vejez, como puso de manifiesto el Dr. Isidoro Ruipérez, Jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Central de la Cruz Roja de Madrid, “porque tienen menor cantidad de agua en su composición corporal (un 45% a los 80 años), menor capacidad de retención de agua, menor sensación de sed y todo esto se agrava si consumen medicamentos, padecen enfermedades y tienen pérdidas involuntarias de orina”. Para una correcta hidratación aconseja “asegurarles el aporte de agua cuando tengan sed, aportes periódicos cuando aumenten los requerimientos: calor, vómitos o estrés… diversificar el tipo de líquidos y evitar recomendaciones inapropiadas.”

La Dra. Ana Adán, profesora titular de Psicología del Departamento de Psiquiatría y Psicobiología Clínica de la Universidad de Barcelona, dejó claro en su intervención que la deshidratación produce, entre otros síntomas, el descenso del flujo sanguíneo cerebral por lo que tiene mucho que ver con el rendimiento cognitivo del individuo. El Dr. Luis Bernués, profesor de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, hizo hincapié, por su parte, en la importancia de hidratarse en diferentes patologías como diarreas, boca seca, problemas dermatológicos….”y tener en cuenta que la ingesta de diuréticos, antiinflamatorios o medicamentos contra la hipertensión arterial influyen en la deshidratación”, para concluir afirmando que “la hidratación es fundamental para tener una piel sana, pero es imprescindible aportar el agua desde el interior, con ingesta, porque la piel es impermeable, por lo que las cremas tienen un efecto sellador”.

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