Ejercicio físico y dieta adecuada contra la obesidad infantil

Tras la reciente celebración del Congreso Internacional de Programas de Nutrición y Actividad Física para el Tratamiento de la Obesidad (PRONAF), vimos cómo muchos medios de comunicación se hacían eco de una conclusión preocupante y es que, según los expertos, España ya supera a Estados Unidos en tasas de obesidad infantil y sobrepeso. Así lo afirma un estudio pionero en España realizado por PRONAF y avalado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, en el que han trabajado durante cinco años más de 30 investigadores.

Consciente de este problema, el Ministerio de Sanidad y Consumo ya puso en marcha desde 2005 la Estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad), a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Una de sus iniciativas fue la elaboración de la Pirámide NAOS que situaba el agua en la base de nuestra alimentación recordando que “el agua es fundamental en la nutrición, y deben beberse al menos entre uno y dos litros diarios de agua”.

Muchas instituciones y organismos apoyan esta iniciativa de medidas contra la obesidad infantil y la promoción de pautas saludables de alimentación prestando especial atención a la importancia del agua en toda dieta saludable. El Instituto de Investigación Agua y Salud se suma también desde sus inicios a la lucha contra la obesidad infantil incidiendo en la importancia del agua dentro de una alimentación equilibrada debido a “su capacidad de quitarnos la sed sin aportar ninguna caloría y contribuyendo a saciar nuestro apetito. De este modo,  el triángulo de la salud (dieta, ejercicio, hidratación) está firmemente ligado a la ingestión de agua mineral en la cantidad y calidad necesarias.”

Según el Secretario General del IIAS, Jesús Román, experto en Nutrición, Instituto de Investigación Agua y Salud, “hay que señalar que  el agua mineral natural está reconocida como la mejor manera de hidratarse dadas sus características: es un agua pura por definición, que no ha recibido tratamientos químicos ni bactericidas para purificarla. Exclusivamente es agua que procede de manantiales rigurosamente controlados y cuya composición, dependiendo de la ubicación del manantial, es siempre constante sin importar la época del año. Además, para el deportista el agua mineral natural aporta una serie de ventajas indudables, entre ellas la posibilidad de transportarla fresca y lista para su consumo en cualquier momento y con toda garantía sanitaria. Por lo tanto, el agua mineral natural es una referencia imprescindible cuando hablamos de una alimentación equilibrada, del mantenimiento del peso correcto y de una hidratación satisfactoria.”

Si quieres profundizar más sobre este tema te recomendamos leer este artículo de opinión del Instituto de Investigación Agua y Salud que apuesta por el Agua mineral natural y ejercicio físico para combatir la obesidad infantil.

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