¿Por qué son saludables las aguas minerales?

La cultura del agua mineral está cada vez más extendida. Por eso, y porque aumenta nuestro interés como consumidores por conocer la composición y propiedades de aquello que comemos y bebemos, me han hecho muchas veces la pregunta ¿por qué son saludables las aguas minerales?

Para responderla, creo que es necesario e interesante conocer cuál es el origen de las aguas minerales ya que cuentan con una gran tradición e historia que explica su relación con la salud. ¿Quieres conocerla?

Hipócrates (siglo V - IV adC) fue el primero en descubrir los efectos beneficiosos de las aguas minerales, mientras que los mayores filósofos de la Grecia Clásica hablaban a su vez de las bondades del agua. Pero es en el imperio Romano donde la cultura del agua tiene sus raíces más arraigadas, ya que el disfrute de la gran variedad de aguas termales y la afición por el termalismo formaron parte de la forma de vida de esta civilización, donde se ensalzaron los beneficios del agua como producto natural.

La historia de Europa ha estado muy ligada también al aprecio por las aguas minerales, forjándose a través de los siglos un culto por este preciado elemento del que se ha valorado, especialmente, su diversidad, ya que no hay dos aguas minerales iguales. Cada agua mineral natural tiene una composición constante en minerales que la hace única. Así, en España contamos, por ejemplo, con más de 100 tipos distintos de aguas minerales.

Pero, continuando con la historia, en el siglo XVII, las casas de baños se fueron transformando en balnearios que alcanzaron un gran auge en el siglo XVIII. De hecho, se llegaron a contabilizar en España más de un centenar de manantiales de aguas minerales y 36 balnearios, sólo mencionando los más importantes.

Por ello, el agua mineral que ahora disfrutamos tiene su origen en la importante tradición balnearia que se desarrolló durante todo el siglo XIX y principios del XX, basada en los efectos terapéuticos de las aguas mineromedicinales.

Más tarde, el deseo de los visitantes de los balnearios y centros termales de seguir beneficiándose de este tipo de agua en sus casas, será el que demande que el agua mineral comience a envasarse y a comercializarse bajo la denominación de “mineromedicinal”, facilitando el acceso a estas aguas y la posibilidad de disfrutar de sus propiedades beneficiosas en cualquier momento y lugar.

Las aguas mineromedicinales comienzan a comercializarse en las farmacias pero, debido a la gran demanda de los consumidores, en los años 50 empezaron a venderse en centros de alimentación y así se han ido popularizando hasta nuestros días.

Las aguas minerales son, por tanto, saludables porque se trata de unas aguas absolutamente distintas del resto, que poseen propiedades terapéuticas y beneficiosas para el organismo, que han sido estudiadas y aprovechadas por los consumidores desde hace siglos a través del termalismo. Así, la industria de las aguas minerales hizo posible posteriormente que, gracias al envase y a su esmerada labor,  los consumidores podamos hoy disfrutar de los beneficios de las aguas minerales en cualquier momento y lugar.

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