Preguntas frecuentes

1. ¿Qué diferencias hay entre las aguas superficiales y el agua subterránea?
Las aguas subterráneas presentan una pureza original que no tienen las de superficie gracias a la protección que ofrecen los sustratos geológicos que las cubren.
El agua subterránea procede del agua de lluvia o nieve que drena la tierra y que viaja durante un tiempo variable, que puede llegar a miles de años, hasta el acuífero en el que permanece libre de la polución ambiental.
Las aguas que se acumulan en la superficie del planeta, en ríos y embalses, no son una fuente adecuada para las aguas minerales naturales o de manantial, sin embargo, sí pueden ser utilizadas como agua de grifo siempre que sean tratadas química y microbiológicamente para hacerlas seguras para el consumo humano.
2. ¿Qué diferencia hay entre el agua corriente y el agua envasada?
Las aguas minerales naturales o de manantial proceden de un área subterránea bien definida y protegida y deben ser envasadas a pie de manatial. El agua del grifo puede proceder de varias fuentes, incluyendo subterráneas, superficiales y residuales tratadas y suelen recorrer grandes distancias a través de tuberías.
La composición del agua mineral natural es siempre la misma y llega al consumidor directamente de la naturaleza, sin pasar por ningún tratamiento químico o microbiológico. La composición del agua de grifo es variable, múltiples factores como el clima, las tuberías que atraviesan o los productos que se utilizan en su proceso de potabilización influyen en ella.
3. ¿Reciben algún tratamiento las aguas minerales naturales y las de manantial?
No. Son productos naturales que deben llegar al consumidor tal y como se captan en sus puntos de emergencia y por ello no pueden ser sometidas a ningún tratamiento que modifique su composición química original. Únicamente se permite la separación de aquellos elementos naturalmente inestables. Mientras que la tecnología aplicada a las aguas superficiales destinadas al consumo humano está dirigida a devolverles su potabilidad, el valor añadido de las aguas minerales naturales y de manantial radica precisamente en los medios técnicos empleados para preservar su pureza original y su personalidad.
4. ¿Con gas o sin gas?
Un número considerable de aguas contienen anhídrido carbónico (CO2) en la propia emergencia, pudiendo ser envasadas con este contenido inicial. Sin embargo, está permitido reforzar dicho contenido con gas de mismo manantial o simplemente incorporando CO2. Estas circunstancias deben ser indicadas claramente en la etiqueta.
5. ¿Destaca España por su riqueza y diversidad de aguas?
Sí. En España existen más de un centenar de aguas de bebida envasadas. Cada una de ellas tiene una composición diferente del resto, lo que le confiere un particular sabor y unas características específicas. La procedencia geográfica y el tipo del acuífero determinan la composición química de cada agua.
6. ¿Qué es lo que caracteriza a las aguas envasadas españolas?
Precisamente su variedad. Debido a la diversidad geológica de la geografía española, nuestras aguas son capaces de cubrir los gustos más variados. Las rocas que constituyen los acuíferos están siempre integradas por uno o varios minerales. Por ejemplo, el agua que fluye por los grandes acuíferos calcáreos de Asturias, Cantabria o la Cordillera Ibérica resultará bicarbonatada cálcica. Sin embargo, las aguas que circulan por los granitos de Cataluña, Galicia o la Cordillera Central, aunque son también bicarbonatadas cálcicas, suelen ser ricas en sílice. La naturaleza es la gran artífice de toda la diversidad de las aguas envasadas.
7. ¿Es necesario que las aguas envasadas indiquen el origen de las mismas en su etiqueta?
Sí. El nombre del manantial o lugar de explotación debe figurar siempre claramente en la etiqueta para permitir al consumidor reconocer su procedencia.
8. ¿Qué leyes regulan las aguas envasadas?
Las aguas envasadas están reguladas en el ámbito europeo por la Directiva 2009/54/CE, por la que se refunden las Directivas 80/777/CEE y la Directiva 96/70/CE relativas a las aguas minerales naturales y, en España, por el Real Decreto 1074/2002 de 18 de octubre y el 1744/2003 de 19 de diciembre, que modifica parcialmente el anterior.
9. ¿Cuál es el comportamiento del consumo de aguas envasadas?
Tras un periodo de importantes crecimientos, el mercado de aguas envasadas en España ha alcanzado su madurez, lo que hace que el consumo permanezca estable, apuntando ligeras variaciones de un ejercicio a otro.
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